septiembre 26, 2008

Huesito y su nieto Axel

—¡¡¡ Abuelo Huesito, abuelo Huesito !!!
—Hey, no grites, Axel. No estoy sordo todavía — contestó el abuelo Huesito, mientras mordisqueaba su carnaza con el único diente que le quedaba—.
—Dime, ¿ Para qué soy bueno ?
—Abuelo, quiero hacerte una pregunta. ¿Puedo?
—Por supuesto, Axel. Dime: ¿ Qué pregunta ?
—¿Existe el cielo?
—¡ Claro que sí !
—¿ Y cómo es ? —Preguntó Axel—. ¿ Me puedes contar ?
—Te contaré. Cuando algún nuevo caminante llega al cielo, ¡ uyyyyy !, hay un gran laberinto: miles de luciérnagas iluminan tu camino, mientras cientos de mariposas multicolores te reciben volando alrededor; las voces de los grillos inician todo un concierto, partitura en pata, mientras las abejas dejan caer gotas de miel que todos lamen con alegría.

¡ Y el perfume ! ¡ Mmm, qué rico ! A pye de manzana recién horneado. ¡ Se me hace agua la boca solo de pensarlo ! ¡¡¡ Guau !!!

Todos te reciben con gran alboroto: grandes, chicos, de todos los tamaños, razas y colores. Entre estrechadas de pata y miles de lamidas, te encuentras poco a poco con todos los amigos que se te adelantaron: Veleria, Pulguín, Cucho, Touloussito, China, Petunia...

¡Es una locura, ja, ja, ja, de pelos, babas y mordiscos, ja, ja! Al caer la tarde vas a retozar al campo, ¡ Yes tan blandito, ahh, que parece que estuvieras echadito sobre una camita de algodón de azúcar ! Mientras el rocío de las flores cae sobre tu hocico, el viento mueve el follaje enérgicamente haciendo que las ramitas rasquen tu panza. ¡ Mmm, qué delicia !
Y dicen también que hay una orquesta sinfónica que toca la música más maravillosa que jamás oído alguno ha escuchado: violines, cellos, cornos, flautas traversas, acompañados de las voces de los ruiseñores, mientras los picaflores revolotean de flor en flor... ¡ Ay, qué bonito debe de ser estar allí !

—¡ Qué lindo, abuelito ! ¿ Y cómo sabes cuándo vas al cielo ?
—Sólo lo sabrás, Axel, cuando tus ojos ya no se humedezcan, cuando en ellos se refleje el azul más hermoso que nadie vio jamás... El azul del cielo que se acerca a tu mirada.
—¿ Puedo ir, abue, puedo ir ?
—Todo a su tiempo, chico loco, ¡ Ja, ja ! Todo a su tiempo.

Y diciéndole esta frase, el abuelo Huesito se fue caminando lentamente por el prado, hasta que se perdió en el horizonte, mientras Axel se quedaba jugueteando con sus amigos detrás de una pelota de trapo, esperando que alguna amorosa familia llegue en algún momento y se lo lleve para formar parte de su hogar.
Sabemos que te enamorarás de él. Invítalo a formar parte de tu familia.

Enviado por Fresita

5 comentarios:

  1. Hermosa historia , es propia Fresita??? en verdad lindisima.

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  2. lindo y triste a la ves :(

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  3. Chicos gracias por sus comentarios :) ...No Armando no es propia , es copiadita jejeje , bué la saque de una web :)

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  4. NO TIENE SENTIDO TU HISTORIA..

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  5. otra cosa es que no sepas leer bien, falta una buena comprension lectora por que el fondo de esta historia es bellisima ;) bien Fresita !!

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