junio 15, 2018

A propósito de Perú en el mundial Rusia 2018

He cantado y saltado en plena Plaza Roja de Moscú, desfogando la emoción previa al partido entre Perú y Dinamarca. No hay duda que los peruanos somos la barra más alegre y bulliciosa en toda esta maravillosa ciudad.

Naaaaada. Estoy en la ciudad de Arequipa (Perú). Pero a eso de la 8 de la noche empezaron los entusiastas a cantar con todo su pulmón y corazón en plena avenida Ejército, a poquísimos metros de mi centro de labores; paralelamente los fuegos artificiales se elevaban desde la Plaza de Armas de la ciudad, como a 12 manzanas desde la mencionada avenida. Contagiado por las barras, me animé a escribir algo sobre fútbol.

La última vez que presencié a nuestra selección en un mundial, fue en el de España 82, cuando yo era un cachorrillo. Tenía un envase con la forma de "naranjito", lleno de caramelos, aunque lo recuerdo vacío.  Pero nunca fui seguidor de este deporte. Como todo niño, jugaba fútbol en los primeros años del colegio; pero entrando en la adolecencia desapareció ese ánimo y preferí la lectura, básicamente la historia, la geografía y la ciencia en general.

De México 86 sólo recuerdo parte del coro del tema: "México 86, México 86, el mundo unido por un balón..."

Viví Italia 90, pero a mi memoria sólo viene mi deseo que Holanda campeonara, porque, para mí, tenían la alineación perfecta: Ruud Gullit, Van Basten, R. Koeman, Rijkaard y otros que ya no recuerdo. ¡Oh, sí! También tenía el álbum del mundial casi completo.

En mi etapa universitaria sucedió el mundial USA 94. Recuerdo claramente que fue un desastre total nuestra selección, creo que de los 4 goles que metió Perú, 3 eran de "Chemo" Del Solar; no llegamos a ganar algún partido, de los 6 que jugamos.

Para Francia 98, Perú se presentó con una selección discreta, pero con dos jugadores llenos de magia: Roberto "el chorrillano" Palacios (en la foto con camiseta roja) y Nolberto Solano, lamentablemente la delantera y la defensa eran pobres; aún así, no clasificamos por diferencia de goles. Vi algunos partidos de ese mundial, apoyando a Holanda, México y no recuerdo a qué otra selección.

Las siguientes eliminatorias me cogieron en mi etapa laboral, por lo que no pude seguirlas, pero fueron tan desastrosas (varias goleadas), que no volví a ver ningún partido de la selección, hasta hace una semana. Han tenido que pasar 20 años para reencontrarme con el equipo.

No puedo decir gran cosa de la actual selección porque no la vi jugar, y cuando termine el mundial tampoco lo haré; simplemente porque no soy fanático ni me atrae el fútbol.

Carpe diem. Hoy estamos en el mundial y es motivo de alegría.  Le deseo la mejor de las suertes a este equipo peruano y espero que los hinchas de la bicolor sean gratamente recompensados por tanto sufrimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario