Acróstico II
Un colega me solicitó un poema para su amada, y aquí está el resultado. Aunque él quedó satisfecho, lo importante es la reacción de ella.
Estoy buscando mi corazón en el tuyo.
Viviendo aún en la sombra de tu ausencia.
Embrujado por tus negros ojos profundos.
Llamando en cada mañana a tu puerta.
Y ahora solo deseo que seamos uno.
Navegando juntos por los mares del mundo.

Comentarios
Publicar un comentario