noviembre 27, 2017

Crítica La Liga de la Justicia

Es importante iniciar aclarando que no todas las películas tienen que ser una obra de arte o estar orientadas al razonamiento lógico; hay algunas (o muchísimas) que solamente intentan el disfrute de los sentidos. Precisamente a este grupo de películas pertenece La Liga de la Justicia, y la criticaré en este sentido.

¿De qué trata la película?

Un grupo de humanos con poderes especiales se unen para luchar contra un villano que, aunque lleve la ventaja durante las tres cuartas partes del tiempo de duración de la película, al final será derrotado humillantemente. ¿Les resulta conocido este argumento? Pues sí, es lo clásico en las películas de acción de superhéroes, por eso la relego al grupo de las que sólo entretienen.

Lo bueno, lo malo, lo feo

Lo mejor de las dos horas es que la acción es imparable de principio a fin, casi ni tenemos tiempo para bostezar. El mejor personaje fue La Mujer Maravilla, figura sobre quien hicieron recaer la fuerza, madurez y parte de la historia.

El villano y el CGI fueron lo peor de la película, pues el personaje Steppenwolf no aportó algo nuevo, todo en él parecía una mala sinfonía con dos instrumentos. Hay que sumarle el pésimo trabajo en CGI, los paisajes y la ciudad se veían claramente irreales, mejor hubiese sido no mostrar las flores que aparecen al final de la película. Pero la combinación de un villano —escueto—, con expresiones faciales y cuerpo creado con CGI, resultó en una fatalidad. Pues si hay algo que esperamos de películas de entretenimiento de alto presupuesto, es que el CGI sea de primera.

Las historias de los personajes las contaron rápidamente, entiendo yo que para priorizar la acción. Quizá fue lo mejor porque no sé qué tanto se pueda decir del pasado de Cyborg o Flash, estaba claro que nada importante hicieron hasta que se unieron a la Liga.

Acuaman resultó un personaje simpático, una especie de bárbaro nórdico siempre dispuesto a pelear; me dejó con las ganas de conocer más de su pasado. A Batman se le dedicó buen tiempo, el personaje como siempre resulta atractivo por su complejidad, pero no me gustó ese Batman temeroso y con remordimientos, además la estampa de Ben Affleck con el traje del murciélago se veía lenta y torpe, parecía un muñeco tiezo. Con la Mujer Maravilla se esforzaron, era como una guerrera muy linda, muy señorita.

Nota aparte merece Superman, con su aparición  quedó patente que es superfuerte, superveloz y también: superaburrido. ¿Qué por qué? Porque no deja nada a la imaginación, el personaje es pobre, tan plano como la tabla de planchar. Ya sabíamos que iba a ganar a puño limpio, resultó tan aburrido y explícito. Pero Clark Kent si es un buen tipo; eso sí, el CGI le favoreció con su cuerpo; en cambio yo me veo —casi— como él sin retoques computarizados...

Resultó irónico que Bruce Wayne reconoce en privado la humanidad de Superaburrido (Superman), pero la verdad es que en la película se mostró a un Batman con más humanidad que los demás héroes, porque no tiene superpoderes, pero mostró arrepentimiento, decepción, ilusión, orgullo, etc., lo único que tiene (y es lo que valoro más) es inteligencia y aplomo.

Corolario

Finalmente, si uno va al cine sin expectativas con esta película, pasará un buen rato con su pareja.

1 comentario:

  1. Superman... lo dice su nombre. En todo sentido súper 😍 e irreal. Me gusto la pelicula especialnlos efectos de sonido.

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